usagi Posts : 22 nouvelle lolita  |
Posted 28/03/2008 00:34:29 AM | | Una de las primeras historias que escribo, espero que les guste.
------------------------*************----------------------------
"La ventana de Alicia"
Alicia permanecía siempre mirando a la misma ventana, veía como las aves revoloteaban por los cerezos, como la suave brisa del atardecer atraía a las señoritas a jugar en el jardín y como galantes caballeros paseaban con sus perros. Así pasaba el tiempo, los días hasta los meses. Que le importaba a Alicia vivir rodeada de lujos si no podía salir al jardín a sentir la humedad del pasto, la lluvia fría, el olor a flores.
Una mañana se estaba contemplando al espejo, jamás se había visto, tenia las mejillas rosas y unos ojos azules profundos y un largo cabello rizado. Llevaba puesto un bello vestido rosa con lazos blancos, era una princesa, pero su piel era tan pálida, pareciese que no pasaba sangre por sus venas. Odiaba verse al espejo, ya que se veía tan fría, tan vacía….prefería estar mil veces viendo la ventana, los jardines y que el tiempo pasara.
Una tarde de primavera ya cuando los cerezos se estaban abriendo; desde su ventana Alicia por primera vez en la vida sintió un calor en su cuerpo, era su corazón. Vio como en el jardín entre tanto chico había uno que estaba ayudando a una avecilla que había caído del nido. Su piel era blanca y sus cabellos negros como el azabache; sus ojos eran tan puros como el cielo. Por un momento el tiempo se detuvo y Alicia vio como lentamente este príncipe de cuentos levanto su vista y observaba la ventana donde ella se encontraba. En ese instante el viento dejo de soplar, los pájaros y risas se detuvieron y Alicia sintió el amor….eso era lo que estaba sintiendo su corazón, una calidez tan fuerte que le quemaba el pecho, quería correr hacia él, pero cuando el príncipe bajo la vista todo volvió a la normalidad, el viento volvió a soplar y las risas y cantos de pájaros volvieron y sin darse cuenta aquel chico ya no estaba.
Alicia no entendía porque cada mañana estaba frente al espejo si odiaba mirarse, cada día un nuevo vestido, un nuevo maquillaje, pero su piel muerta, blanca como la nieve. Ella amaba las tardes porque era el momento donde podía estar frente la ventana esperando el segundo, el instante que pasara su príncipe y mirara hacia ella, así permaneció 45 días, sentada frente a la ventana; ella miraba a su príncipe y viceversa, él jamás pronuncio alguna palabra
El día 46 fue distinto, como todas las tardes frente a la ventana apareció su príncipe, y cuando levanto su mirada, movió sus labios y dijo: ¿Por qué no bajas? Alicia trato de mover sus labios, pero no podía, la voz no le salía, ni siquiera se podía mover, estaba paralizada. Pero en un instante sin darse cuenta pareciese que volara hacia el jardín, y ahí estaba frente a su príncipe, ¿Cómo llego ahí? No se lo explicaba, era primera vez que salía de esa ventana. Estaba emocionada y asustada, trataba de decir algo, pero era imposible. De la nada apareció otra voz, una voz suave y dulce ¿Qué es lo que pasaba? Su príncipe conversaba con alguien, otra mujer, pero como? Si ella estaba con él.
En ese instante Alicia comprendió todo, veía a su príncipe tan grande, tan alto y ella no estaba pisando el suelo, no podía hablar, no podía moverse, con todo su esfuerzo volteo su cabeza y vio como una hermosa mujer la sostenía, esa era la voz dulce que hablaba con su príncipe.
Por las mejillas de Alicia corrió una lagrima, ella no era un princesa, ni siquiera una mujer; era una muñeca, una muñeca enamorada de un humano. Por eso jamás se sintió viva, jamás sintió sangre por sus venas, el único sentimiento que tenia era el amor por su príncipe. Su príncipe no la miraba a ella, miraba a su dueña que siempre estaba detrás de ella en la ventana. Que tristeza, era un amor imposible, que sería ahora de ella, ya que conoció el amor, pero jamás podrá ser correspondido. En ese momento la voz dulce dijo: “Toma para que me recuerdes” y Alicia sintió la calidez de las manos de su príncipe, y nuevamente corrieron lagrimas, pero ahora de felicidad, ya que ella era un regalo para él y a pesar de ser una muñeca, su príncipe la tomo como la joya mas valiosa, como la flor más frágil y la miro a los ojos como si él fuera el único que supiera que ella estaba viva.
|